Por todo lo dicho
anteriormente, es válido considerar que uno de los factores negativos más
influyentes en la educación nacional ha sido la virtualidad generada por la
pandemia covid- 19, ya que esta como bien sabemos no ha sido de contento
poblacional total debido a la creación de brechas educativas como por ejemplo
el acceso a la conectividad, generando de tal manera que millones de estudiantes
paralicen sus estudios y tengan déficit al momento de organizarse y poder
aprender, además de carecer eficiencia en su evolución ya que esto provocaba
dificultades de concentración al no tener una estructura pedagógica completa.
Es válido concretar también que muchos aquellos jóvenes que sí tenían
facilidades para llevar sus clases en la virtualidad se tuvieron que ver
obligados a dejar sus estudios por diversos motivos tales como: El desempleo
(no poder pagar sus estudios) Reducción de salarios (Priorizar una vida decente
o adecuada ante los estudios, ya que no era suficiente la remuneración dada).
Por otro lado, también se encuentra el alumnado con necesidades educativas
especiales como lo son el ACNEE, que dentro de esta cadena pedagógica vendrían
a ser el elemento más débil debido a sus limitaciones de facultad física y
mental y por evidentes motivos generan una necesidad de mayor constancia y
disciplina como lo son las clases presenciales. Por otro lado, el gobierno
antes y después de la pandemia no ha brindado el suficiente interés hacia la
población de la sierra y selva, pues como bien sabemos sólo un cierto
porcentaje pequeño consta de un buen colegio, la escasez de escuelas es un
problema que viene abarcando desde muchos años, lo cual ante la llegada de la
pandemia afectó gravemente en este aspecto educacional, debido a que la
tecnología no era una opción para estas personas por la pobreza extrema que
viven en el día a día, si una educación presencial era ya un problema muy
fuerte, llevar una educación en casa perjudicó más a la educación de los niños
pertenecientes de estos sectores. En conclusión, la educación a distancia aún
no se ha podido implementar completamente ni en los métodos de enseñanza de los
profesores ni en el proceso de aprendizaje de los estudiantes, debido a
diferentes factores ya mencionados. La falta de conocimiento y el miedo a lo
nuevo o desconocido fue también un bache para la educación a distancia, ya que
la pandemia fue nuestro primer contundente acercamiento a la virtualidad y los
docentes y estudiantes no tuvieron tiempo de capacitarse sobre los diferentes
usos de las TIC y las TAC.
¿Qué es lo que esperamos de
todos los educados mencionados en el futuro? La espera de resultados es algo
incierto ya que si bien es verídico depende de cada estudiante las ganas y
esfuerzo que pone en cada clase virtual o también de las posibilidades
económicas que posea. Sin embargo, una vez acabado los estudios estos se van a
exponer a un mundo con distintos mercados laborales y distintas tendencias
profesionales que pueden afectar su acceso a un trabajo digno. Es importante
también mencionar que el futuro que se aproxima al porcentaje de estudiantes
peruanos es de cambio constante que de cierta forma debido a su preparación
académica virtual tendrán la capacidad de resolver problemas vigentes
utilizando tecnologías modernas.
