Introducción

Posted by Alejandro Trujillo on septiembre 16, 2022
En el año 2019 se originó una enfermedad llamada coronavirus (COVID-19) que tuvo impacto negativo de forma masiva a nivel global, afectando en muchos ámbitos. Dentro del aspecto educacional, está emergencia sanitaria fomenta el cierre de muchas actividades sociales dentro de instituciones educativas en más de 190 países con el objetivo de poder evitar el contagio y moderar el impacto que este conlleva. Sin embargo, la situación de la educación en el Perú antes de la llegada de la pandemia ya tenía diversas problemáticas, pues hubo diferentes circunstancias como la pobreza, la pobreza extrema, la constancia de las desigualdades sociales y un creciente descontento social que hacía que este sea considerado como deficiente a comparación de otros países. Por consiguiente, ante la llegada de está enfermedad hubieron muchas complicaciones dentro de la sociedad peruana causando diferentes consecuencias en diferentes sectores, desfavoreciendo económicamente a la sociedad y a la adaptación de los nuevos procesos y cambios que se llevarían a cabo en tan poco tiempo. Dentro del ámbito educacional, diversos países tomaron drásticas medidas como la suspensión de las clases presenciales en todos los niveles, dando origen a diversos campos de acción principales: los nuevos procesos de enseñanza y aprendizaje de forma distante, mediante la innovación con el cambio dentro de las instituciones usando recursos tecnológicos; el apoyo y la movilización del personal y las comunidades educativas, y la atención a la salud y el bienestar integral de las y los estudiantes.  

En el Perú, muchas de las modalidades dichas anteriormente no fueron adaptadas para las personas que no contaban con internet o un dispositivo móvil a la mano para asistir a las clases virtuales, por ende, el estados estableció que las clases sean grabadas en vivo y transmitido por televisión para que los alumnos no pierdan el año. Por otro lado, muchos de los alumnos que se encontraban estudiando en su casa, sean nivel inicial, primaria y/o secundaria, no asistían a las clases. Esto se debía a que las clases no eran suficientemente didácticas pues con el retorno a clases, los alumnos no llegaron a obtener los conocimientos necesarios para el grado que se encontraban cursando.
 


Unos 124,533 estudiantes dejaron de estudiar en el 2021 por el COVID

Posted by Alejandro Trujillo on septiembre 16, 2022

Gestión, R. (2022, mayo 18). Unos 124,533 estudiantes dejaron de estudiar en el 2021 por el COVID. Gestión. Recuperado de: https://gestion.pe/peru/ministerio-de-educacion-unos-124533-estudiantes-dejaron-de-estudiar-en-el-2021-por-el-covid-19-minedu-ano-escolar-2022-clases-escolares-presenciales-rmmn-noticia/

La realidad educativa y los desafíos de la virtualidad a los que se enfrentan los estudiantes en el Perú

Posted by Alejandro Trujillo on septiembre 16, 2022
Por todo lo dicho anteriormente, es válido considerar que uno de los factores negativos más influyentes en la educación nacional ha sido la virtualidad generada por la pandemia covid- 19, ya que esta como bien sabemos no ha sido de contento poblacional total debido a la creación de brechas educativas como por ejemplo el acceso a la conectividad, generando de tal manera que millones de estudiantes paralicen sus estudios y tengan déficit al momento de organizarse y poder aprender, además de carecer eficiencia en su evolución ya que esto provocaba dificultades de concentración al no tener una estructura pedagógica completa. Es válido concretar también que muchos aquellos jóvenes que sí tenían facilidades para llevar sus clases en la virtualidad se tuvieron que ver obligados a dejar sus estudios por diversos motivos tales como: El desempleo (no poder pagar sus estudios) Reducción de salarios (Priorizar una vida decente o adecuada ante los estudios, ya que no era suficiente la remuneración dada). Por otro lado, también se encuentra el alumnado con necesidades educativas especiales como lo son el ACNEE, que dentro de esta cadena pedagógica vendrían a ser el elemento más débil debido a sus limitaciones de facultad física y mental y por evidentes motivos generan una necesidad de mayor constancia y disciplina como lo son las clases presenciales. Por otro lado, el gobierno antes y después de la pandemia no ha brindado el suficiente interés hacia la población de la sierra y selva, pues como bien sabemos sólo un cierto porcentaje pequeño consta de un buen colegio, la escasez de escuelas es un problema que viene abarcando desde muchos años, lo cual ante la llegada de la pandemia afectó gravemente en este aspecto educacional, debido a que la tecnología no era una opción para estas personas por la pobreza extrema que viven en el día a día, si una educación presencial era ya un problema muy fuerte, llevar una educación en casa perjudicó más a la educación de los niños pertenecientes de estos sectores. En conclusión, la educación a distancia aún no se ha podido implementar completamente ni en los métodos de enseñanza de los profesores ni en el proceso de aprendizaje de los estudiantes, debido a diferentes factores ya mencionados. La falta de conocimiento y el miedo a lo nuevo o desconocido fue también un bache para la educación a distancia, ya que la pandemia fue nuestro primer contundente acercamiento a la virtualidad y los docentes y estudiantes no tuvieron tiempo de capacitarse sobre los diferentes usos de las TIC y las TAC.

¿Qué es lo que esperamos de todos los educados mencionados en el futuro? La espera de resultados es algo incierto ya que si bien es verídico depende de cada estudiante las ganas y esfuerzo que pone en cada clase virtual o también de las posibilidades económicas que posea. Sin embargo, una vez acabado los estudios estos se van a exponer a un mundo con distintos mercados laborales y distintas tendencias profesionales que pueden afectar su acceso a un trabajo digno. Es importante también mencionar que el futuro que se aproxima al porcentaje de estudiantes peruanos es de cambio constante que de cierta forma debido a su preparación académica virtual tendrán la capacidad de resolver problemas vigentes utilizando tecnologías modernas.