La educación virtual ha sido y es un reto para muchos alumnos y docentes que aún no logran adecuarse a esta nueva metodología de estudio, sin embargo, no se puede negar el impacto positivo que este ha tenido en todos nosotros, ejemplo de ello, tenemos la amplia flexibilidad en cuanto al manejo de los tiempos, espacios y distancia, ya que esto nos ha permitido conectarnos y adaptarnos fácilmente en el ámbito digital a pesar de las circunstancias en que nos hayamos encontrado. De la misma manera no se puede negar la gama de oportunidades en aprendizaje que se ha abierto y expandido a comunidades alejadas, abriéndose puertas y brindándoles nuevas herramientas en el manejo tecnológico. Así como también, la practicidad que lograron obtener las personas que trabajan y estudian para así poder lograr sus objetivos trazados.
No obstante, en ese entorno no todo ha sido color de rosa, la conectividad actualmente se ha vuelto indispensable para el uso adecuado de esta herramienta moderna, de modo que sin internet no hay nada y no podemos tomarlo como un punto peyorativo ya que la realidad nos lo indica de esa forma. En consecuencia, afectando a los estudiantes escolares y/o universitarios que se encuentran en zonas sin facilidad de red. Por otro lado, el aprendizaje adquirido por los estudiantes en un gran porcentaje ha sido muy mínima, esto conlleva a muchas razones. En primer lugar, tenemos que la disciplina y responsabilidad dependerá de cada uno de ellos, al llevar una educación virtual, los profesores no pueden llevar una guía más puntual o profunda del trabajo que están realizando los estudiantes, como el poder prestar atención a cada detalle, el llevar clases virtuales, convierte esto en un problema importante, por todas las distracciones que hay dentro del hogar. Sin embargo, también podemos ver el sistema de educación que se brinda dentro de las educaciones, muchas veces no hay una buena adaptación en este sentido, es decir, al llevar clases virtuales los docentes no pueden llegar mas allá por faltas de herramientas que puede perjudicar a la educación en el Perú.
Es importante que recordemos que para tiempos de cuarentena el uso de este medio ha tenido un efecto bomba que ha generado en todos sus usuarios un cierto apego a las facilidades que este le brindaba, tales como el intercambio de ideas, trabajos en equipo sin la necesidad de estar en un espacio físico, entre otros. También es innegable la innovación que han tenido las nuevas plataformas para ingresar a un aula virtual y la manera en la que se han adaptado a cada estudiante, convirtiéndose en una herramienta fundamental para el aprendizaje. Pero, de alguna y otra manera, afectó el encierro de tal manera que muchos adolescente y jóvenes no son capaces de interactuar con sus compañeros. Lo que ha conllevado a un aumento en las tasas de ansiedad y depresión en los estudiantes, lo que ha día de hoy de cierta manera ha afectado de manera negativa su rendimiento académico debido a factores como; dificultad para trabajar en equipo de manera presencial, no poder participar en clases por miedo a fallar que los demás compañeros los critiquen.
Además, el encierro que tuvieron los estudiantes ha sido de vital importancia para el desarrollo de sus relaciones interpersonales, pues el haber tenido que formar amistades o conversaciones de manera virtual por un tiempo mayor a un año, en varios de estos disminuyo sus ganas de formar vínculos reales con otras personas.
Por lo que a parte de las dificultades
educativas vistas por la pandemia, es de vital importancia tomar en cuenta el
estado emocional y social de todos los estudiantes que fueron afectados por
esta.




